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LA REPÚBLICA. Los jóvenes se toman la campaña por el sí y por el no en el plebiscito.

 

02.09.16 3

Juliana Hernández y Guillermo Londoño, son dos de los tantos jóvenes que han pasado de plantear ideas en redes sociales a realizar un verdadero activismo de cara a las próximas elecciones del 2 de octubre. Además de cursar segundo semestre de Administración de Negocios en la Universidad Eafit de Medellín, Hernández,    de 22 años, es activista del grupo ciudadano ‘No Más’ en Antioquia. Aunque no es militante de ningún partido reconoce que está de acuerdo con algunos ideales del Centro Democrático. Plantea que parte de los acuerdos son un Plan Nacional de Desarrollo, el cual considera que no tenía que ser pactado con un grupo narcoterrorista para que el Gobierno lo ponga en ejecución.

Por su parte, Londoño, quien cursa último semestre de Derecho en la Universidad Libre de Cali, es militante del Partido de la U y hace parte del Comité ‘Jóvenes por la paz’, que está conformado por la juventud de todos los partidos políticos que apoyan el sí. Es un convencido de que las nuevas generaciones deben despolitizar el debate que se ha creado alrededor de la paz y del plebiscito. Adicional, está promoviendo que de las 10 curules que tendrán las Farc en el Congreso dos sean para jóvenes excombatientes.

“Los jóvenes tenemos que despolarizar el debate”: Guillermo Londoño

¿Ya se leyó las 297 páginas del acuerdo?  No. Seguimos releyendo pero le he hecho seguimiento a los cuatro años de negociaciones.

¿Cuáles son sus argumentos para apoyar el sí? Con la firma del acuerdo vamos a dejar de sacrificar muchas generaciones de jóvenes, especialmente los de las familias más pobres. Este proceso tiene una enorme ventaja y es la verificación, no solo el acompañamiento internacional sino los tiempos y los procedimientos, que permitirá tener la garantía del paso al paso.  Es un acuerdo complejo pero saber aspectos como que las Farc se concentrarán y que las armas se la entregarán a la ONU, nos da a entender que no es un acuerdo simbólico sino ejecutable. 

¿Hay algún punto con el que no esté acuerdo? Así como hubo un acuerdo de género y se logró escuchar a los afro, me hubiera gustado que incluyeran un enfoque joven dentro del proceso. Las Farc tienen un compromiso con los jóvenes que llevaron a la guerra y deberían dejar que de las curules que tendrán, dos sean ocupadas por jóvenes excombatientes.

¿Cree que los bajos índices de lectura del país impactarán esta campaña? Más que el bajo índice de lectura, afecta la campaña desleal de los del no, pues han inducido al miedo inventándose películas como que esto será Venezuela, faltando a la verdad.

¿Cómo cree que podría quedar la votación el 2 de octubre? Creo que estaríamos hablando de una votación masiva de 70% de colombianos que van por el sí y en ello, los jóvenes tenemos la tarea de despolarizar y despolitizar el debate.

¿Qué cree que sucede si llega a ganar el no? El país debería replantearse su camino, pues que una nación que lleva 52 años en conflicto, le niegue la posibilidad de resolverlo con un acuerdo negociado, quiere decir que no sabe de dónde viene, ni para donde va.

¿Cómo hacer para convertir las posturas virtuales de los jóvenes en votos? Las redes sociales se han convertido en la misma calle pero también permiten la desinformación. Nuestra estrategia en universidades, y medios de comunicción, está dividida dos: pedagogía y socialización y debate.

“Se pactó un PND a favor de las Farc para hacer política”: Juliana Hernández

¿Ya se leyó las 297 páginas del acuerdo? Sí. 

¿Cuáles son sus objeciones? Ha sido una negociación que se inició sin respaldo popular y que tiene todas las concesiones a favor de las Farc. Lo que más me preocupa es que no hay entrega de menores de edad; hay  toma de instituciones por parte de la Farc; en la dejación de armas no se deja sentado cuántas son, es decir, que parten de la buena fe de las Farc, cosa que nunca ha existido. En el aspecto de la justicia, que generará un cambio grande en la rama judicial, esta es autónoma y nadie se puede meter, además de ser preferente. La cárcel es necesaria para los altos mandos.

¿Hay algún punto con el que esté de acuerdo? En el acuerdo hay muchas partes bonitas que dan a entender que es un Plan Nacional de Desarrollo, en el cual se plantea la llegada de agua, vías, educación y salud en zonas descuidadas. Sin embargo, esas cosas no tienen por qué ser pactadas con un grupo narcoterrorista para que el Gobierno las ponga en ejecución. Ese PND generará una campaña a favor de las Farc para hacer política en sus elecciones.

¿Cómo cree que podría quedar la votación el 2 de octubre? Aunque los del sí no tienen argumentos, posiblemente las votaciones van a ser muy manipuladas, especialmente por el mal uso de la palabra paz. 

¿Qué cree que sucedería si llega a ganar el no en el plebiscito? Santos no tiene que amenazarnos con una guerra urbana.  Creo en la posibilidad de renegociar.

¿Cómo hacer para convertir las posturas virtuales de los jóvenes en votos?  Nuestra mayor arma es la argumentación y en este sentido hemos ido a colegios y universidades con foros. En las calles también nos hemos movido, precisamente este cuatro de septiembre arrancamos con una caravana en un bus didáctico que se va a mover por todas las comunas de Medellín y corregimientos. Se van a presentar videos sobre el conflicto y sobre el dinero que se les va a entregar a miembros de las Farc en comparación con un sueldo de una persona que madruga todos los días a trabajar.

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