El tiempo. A dónde van a parar usuarios que dejan Transmilenio y el SITP

03.09.18 3

De enero a junio del 2018 bajaron en cerca de 37 millones los viajes validados con Tullave. A pesar de la congestión permanente del sistema, como se ve en el portal Américas, este año han bajado los viajes en Transmilenio. La cifra exacta fue de 36’616.114. En eso se redujeron los viajes en Transmilenio y el Sistema Integrado de Transporte Público (SITP) comparadas las cifras oficiales con el mismo periodo del 2017. El que más perdió viajes (validaciones con tarjeta Tullave) fue el SITP con un total de 23’633.462 en seis meses. En Transmilenio la reducción fue de 12’982.652. En plata blanca, para Transmilenio significó menos ingresos por 29.860 millones de pesos (con el pasaje a 2.300 pesos) y para el SITP de 49.630 millones de pesos (tarifa 2.100 pesos).

La pregunta que surge al analizar las cifras es si el sistema en general perdió pasajeros, o si son tantos los colados, es decir, las personas que se suben sin pagar el pasaje, que el problema se desbordó. Esto a la luz de las congestiones y las quejas permanentes de los usuarios por demoras en las estaciones por falta de buses y frecuencias en los servicios. No hay manera de responder en forma concluyente esta cuestión; Transmilenio no dispone ni de los estudios ni de las cifras para hacer el análisis. Solo se cuenta con las validaciones que se hacen con la tarjeta Tullave, que permiten medir el número de viajes, nada más. Para expertos consultados por EL TIEMPO, hay indicios que permiten aproximarse a una explicación, dada la realidad que enfrentan la ciudad y el sistema de transporte. Entre ellos está la migración de personas a modos como la motocicleta, la bicicleta y el carro particular. Y por supuesto el fenómeno de los colados. 

Este último es uno de los factores más inciertos. Entre enero y junio de este año, la Policía reportó la imposición de 21.233 comparendos por evadir el pago, y eso corresponde únicamente a las personas que sorprende. Del fenómeno en general no hay ni proyecciones ni mediciones. Para el profesor José Stalin Rojas, director del Observatorio de Logística y Movilidad de la Universidad Nacional, hay varios factores que influyen para que se reduzca el número de personas que usan Transmilenio o el SITP. La calidad del viaje no ha mejorado, los hogares de ingresos medios-bajos y bajos están comprando moto como alternativa y los jóvenes están comprando más bicicletas. A eso se puede sumar, según él, la competencia informal e ilegal de bicitaxis y mototaxis, e incluso de aplicaciones móviles como Uber y Cabify. “También parece existir un incremento de transporte informal, camionetas que realizan recorrido punto a punto. Los viajeros prefieren estas opciones ante las dificultades del servicio de Transmilenio, muy lleno en hora pico, y el SITP zonal, poco confiable”, explica Darío Hidalgo, experto en transporte.

El tema de las motocicletas está sustentado en cifras. Según el Observatorio de la Cámara de Comercio y la Universidad de los Andes. En diez años, la matrícula de motos subió en 308 por ciento. Hoy hay cerca de 500.000. Por cada cuatro carros hay una motocicleta. El uso de la bicicleta como modo alternativo de transporte también está documentado, aunque la ciudad carece de un registro para saber cuántos de estos vehículos ruedan por la ciudad. Lo cierto es que en el 2015 el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), usando cifras oficiales, señalaba que en Bogotá 611.472 viajes se hacían en bici. Hoy, la Alcaldía asegura que son 900.000. Hugo Acero, experto en seguridad y convivencia, advierte que una sola moto baja dos personas del transporte público, pero en su concepto, “los graves problemas de inseguridad, de convivencia e irrespeto, de demoras y de incomodidad hacen que las personas opten por otros medios de transporte”. “Hemos visto que el comportamiento de la gente es un factor que valoran los usuarios significativamente”, agrega Henry Murrain, experto en cultura ciudadana. “La gente se siente profundamente incómoda con ciertos comportamientos como el ingreso ‘peleado’ al subirse a los buses o el acoso a las mujeres, que es un factor crítico”.

Retos de Transmilenio y el SITP, según la Nación

1-Sostenibilidad. Debe encontrar la manera de hacer sostenible el SITP.

 

2-Control y gestión. Mejorar el despacho y el control operacional para mantener frecuencia de buses; organizar la circulación y la espera de personas en el interior de las estaciones y controlar los colados.

 

3-Seguridad y convivencia. Evitar los hurtos y el acoso en el sistema; el control a las ventas informales a los cantantes y a quienes piden dinero.

 

4-Completar conexiones. Entre ellas la extensión de la Caracas entre Molinos y el Portal del Sur, la avenida Villavicencio entre el Tunal y la NQS y la calle 80 hasta el Río Bogotá (Puente de Guadua).

5-Nuevas troncales. Construir la Boyacá, avenida 68-100, avenida Ciudad de Cali, ALO y carrera 7.ª.

6-Renovación de flota. Los 1.400 vehículos de la flota de las fases I y II, para mejorar el servicio a los usuarios y garantizar tecnologías limpias. Infraestructura. Estaciones, patios y portales para nuevas tipologías de flota.

 

7-El SITP provisional. Se debe consolidar el Sistema Integrado de Transporte Público incorporando los buses provisionales.

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