El nuevo siglo. Se endereza el rumbo de la economía

02.10.18 5

El Producto Interno Bruto podría crecer 2,8%, mientras la inflación se mantiene dentro del objetivo previsto. Las tasas de interés seguirían estables. Los resultados de los principales indicadores económicos hasta agosto de este año hacen prever que la economía logrará alcanzar mejores cifras para el tercer trimestre y el final de 2018. Los datos provisionales indican que el rumbo de la economía colombiana se está enderezando y que para final de año podría presentar resultados positivos en la mayoría de sus indicadores.

Crecimiento. Teniendo en cuenta que en el segundo trimestre el Producto Interno Bruto (PIB) creció 2,8%, esta cifra podría repetirse en el tercer trimestre. Luego de que en 2017 la economía atravesara la etapa final del ajuste de los últimos años, 2018 se configura como un cambio de tendencia. De esta forma, los dos reportes más recientes de crecimiento del PIB han superado los registros del año pasado. Al panorama anterior se ha sumado un descenso notorio en la inflación y las tasas de interés. De acuerdo con los analistas del Bancolombia, “en términos generales consideramos que el comportamiento reciente de ambas variables es un pilar fundamental para que hogares y firmas materialicen sus decisiones de inversión y gasto. Esto dará pie al inicio de la reactivación del crédito, que de momento sigue con bajo dinamismo”. Señalan también, que “confirmamos nuestra expectativa de crecimiento para lo que resta del año. Esta apunta a que el semestre en el que nos adentramos será más dinámico, con una expansión del orden del 2,9% en promedio”.

Consumo. De acuerdo con el reporte, el consumo (3,4%) continuó siendo una base importante para la expansión del país. En buena medida, esto último está explicado porque la confianza de los hogares, tasas de interés más bajas y estables y la ocurrencia del mundial de fútbol fueron factores catalizadores del consumo privado. Por su parte, pese a las restricciones por la Ley de Garantías, el ciclo electoral habría impulsado el avance del gasto público. La dinámica de la inversión dio un parte positivo en el panorama económico. En efecto, luego de contraerse un período atrás, este renglón aportó al crecimiento y dio cuenta del desarrollo sectorial más balanceado.

Comercio externo. Por su parte, el sector externo continúa siendo favorable. En precios constantes, las ventas al exterior aportaron 16% del crecimiento en el segundo trimestre y revirtió la baja lectura de comienzos de año. Como se infiere de la evolución de los principales socios del país, esto ha sido gracias a un entorno global adecuado y al incentivo de los mayores precios internacionales de las materias primas. “De esta manera, este reporte permite confirmar nuestra expectativa de crecimiento para 2018 (2,6%). Esta última apunta a que en el segundo semestre la reactivación de la economía será más evidente, y la dinámica de la demanda interna más balanceada”, señalan los expertos.

Industria. Por primera en dos años, la industria (3,7% anual) vuelve a crecer por encima de la economía (2,8%). Este sector, caracterizado por tener el crecimiento promedio más bajo en la última década (1,1%), es uno de los que de forma más palpable está viviendo la recuperación económica. Las actividades de refinación, que acumulan cuatro de seis meses con un desempeño mayor al promedio del sector, son el principal motor. Gracias a su participación del 12% en la economía, este avance representó un aporte de 0,44 puntos al crecimiento agregado. Asimismo, la construcción toca fondo. El sector, que completa seis de siete trimestres en recesión, es el gran freno al crecimiento. Su contracción del 7,6% en el segundo trimestre sustrajo 0,47 puntos al desempeño económico agregado. Sin embargo, de cara al segundo semestre del año, se espera una mejora por cuenta de los proyectos 4G y la disipación de la incertidumbre electoral.

Déficit en cuenta corriente. El déficit en cuenta corriente se sigue acortando. La vulnerabilidad externa del país continúa en proceso de reducción. En el primer semestre del año, el déficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos totalizó US$5.991 millones, registro inferior en US$13 millones frente al mismo periodo de 2017. Como proporción del PIB, el desbalance en este lapso de tiempo representa el 3,6%. El ajuste de la cuenta corriente estuvo limitado por el comportamiento del ingreso primario. El déficit de este rubro se amplió de manera significativa en términos anuales (39,5%) al ubicarse en US$5.538,5 millones luego de que en el mismo periodo de 2017 se situara en US$3.970,2 millones. También las remesas mantienen el rubro de transferencias corrientes como la única fuente superavitaria de la cuenta corriente. En particular, Colombia recibió US$2.772,5 millones por este concepto, lo cual revela un crecimiento superior al 15% anual en este renglón.

Exportaciones. Este año las ventas al exterior han crecido a un ritmo superior al 14%. Sin embargo, resulta necesario mencionar que esto se da en medio de tendencias encontradas entre precios y volúmenes exportados: mientras los primeros crecen a un ritmo acelerado, las cantidades decrecen a tasas moderadas. Lo anterior, en conjunción con un dinamismo discreto del valor de las importaciones, ha desencadenado en una tendencia positiva de los términos de intercambio. De acuerdo con los analistas del Bancolombia, “las cifras reportadas hasta el momento representan un riesgo al alza para nuestro pronóstico actual de 2018 que contempla un déficit en cuenta corriente de 3% del PIB”.

Inflación. En agosto, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación mensual de 0,12%. El resultado se explica porque la variación en los regulados fue especialmente pronunciada (0,45%). Junto con el incremento de los arriendos, en su conjunto, los costos relacionados con la vivienda jugaron un rol determinante. Para los regulados fue concluyente el ajuste en la tarifa de los servicios públicos. Por ejemplo, el cambio mensual en el precio de la energía (1,44%) y el gas (1,6%) aportó 6 puntos básicos a la variación general del IPC. A esto se sumó el ajuste en los arriendos (0,19%), que lideraron el avance en el caso de los no transables (0,09%).

El aporte del crudo. El vaivén de los precios del petróleo es parte fundamental de lo que puede aportar a la economía. Si la tendencia de las cotizaciones se mantiene por encima de los US$70 la entrada de recursos será importante. Por cada dólar que se incremente el precio, al país le corresponden $350.000 millones. Además, la base de la cotización del crudo Brent que es el que referencia al combustible en Colombia, está sobre los US$67. Si los precios siguen subiendo, esa es buena noticia para el país. No en vano ayer el precio Brent estaba superando los US$83 y algunos analistas consideran que a corto plazo podrían llegar a los US$100. Esto sería positivo para las finanzas nacionales pero mala noticia para el bolsillo de los colombianos que deberán pagar más por el precio de la gasolina y los otros combustibles.

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