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El Espectador. En cifras: así llega estados unidos a las elecciones presidenciales.

31.10.16 1

225 millones de estadounidenses podrán votar, el 17% de la población son hispanos y el 13% negros. Hay 11 millones de personas que viven clandestinamente, la mayoría mexicanas, y los ricos siempre son más ricos. Población, minorías, inmigración, religiones, desigualdad salarial: a continuación los principales datos de Estados Unidos de cara a las elecciones del 8 de noviembre:

Primer y tercer rango. De acuerdo a su población y su superficie, Estados Unidos ocupa el tercer lugar en el ránking mundial con 325 millones de habitantes, por detrás de China e India, y con 9,63 millones de km2, después de Rusia y Canadá. Pero con un Producto Interior Bruto (PIB) de 17,9 billones de dólares en 2015, el país es la primera economía del mundo, seguida de China y Japón.

17% de hispanos, 13% de negros. Los blancos no hispanos representan el 61,6% de la población estadounidense, mientras que los hispanos son el 17,6%, los negros el 13,3%, los asiáticos el 5,6% y el resto de los habitantes, incluidos los indios nativos, cerca del 2%. La esperanza de vida al nacer es de 78,8 años para el conjunto de los ciudadanos y los blancos no hispanos, mientras que los negros tienen una esperanza de vida de 75,2 años y los hispanos 81,8 años, según datos de 2014.

11 millones de clandestinos. Alrededor de 1,3 millones de inmigrantes entraron de forma legal a Estados Unidos en 2014, un 11% más que el año anterior. Pero unos 11 millones de personas viven clandestinamente - la mayoría mexicanos -, de los cuales 7 millones están en California.

Una tasa de desempleo del 5%. La tasa de desempleo fue de 5% de la población activa en septiembre, menos de la mitad que en el peor momento de la recesión que vivió el país en 2009.  Los ingresos medios anuales fueron de 56.516 dólares en 2015, un alza de 5,2% con respecto a 2014, la primera desde la crisis económica.Sin embargo, están por debajo en 1,6% del nivel que tenían en 2007 y en 2,4% del alcanzado en 1999, cuando los ingresos registraron su máxima escala.

Los ricos siempre son más ricos. En 2015, el 13,5% de los hogares vivía por debajo del umbral de la pobreza, establecido en 15.391 dólares al año para una pareja. Además, 9,1% de la población no tenía cobertura médica, frente al 10,4% de 2014. En 30 años, entre 1983 y 2013, el patrimonio medio de las familias con más ingresos aumentó de 318.100 a 639.300 dólares. Esto es 6,6 veces más alto que el de las familias con ingresos medios (96.500 dólares).

Disparidad de religiones. Cerca del 71% de los estadounidenses se declararon cristianos en 2014 - de los cuales 21% católicos, 25% evangélicos y el resto protestantes -, mientras que el 6% dijo practicar otras religiones - 2% judíos y 1% musulmanes-. Un 23% de la población dijo no seguir ninguna religión, frente al 16% en 2007.

225 millones de potenciales electores. Unos 225 millones de estadounidenses están llamados a ejercer su derecho al voto este año. En los comicios de 2012, sólo el 71% se inscribió en las listas electorales y apenas el 53,6% votó. 

TRUMP A SOLO 1% DE LA CANDIDATA CLINTON. TRUMP GANARIA EN FLORIDA EL ESTADO MÁS LATINO DE LOS EU. Hay un misterio en la actual campaña por la presidencia de Estados Unidos que nadie ha podido develar: ¿por qué Hillary Clinton, teniendo los pergaminos y la preparación para ser la presidenta más calificada (además de enfrentar un pésimo rival) no logra ser la favorita indiscutible para llegar a la Casa Blanca? Misoginia, dicen algunos. “Este país es muy racista, pero la misoginia, el sexismo, es aún más grave. Y la mujer es la peor enemiga de la mujer”, escribía la columnista Olga O’connor enThe Miami Herald. En las primarias demócratas, Hillary Clinton no contó con el apoyo de la mayoría de las feministas jóvenes, que prefirieron a Sanders con el 80 % de los votos, según encuestas. “Puede que Clinton sea una mujer, pero también es blanca, rica, privilegiada y heterosexual”, escribió una estudiante universitaria durante la campaña.

El pasado 11 de octubre, la página de análisis estadístico FiveThirtyEight hizo este experimento: se basó en encuestas reales para crear dos mapas, uno con los resultados electorales, si sólo votaran las mujeres, y otro en el que se reflejaba el de los hombres. En el primer caso, Clinton arrasaba con Trump por 458 votos electorales frente a 80. En el segundo, Trump conseguía 350, y Hillary apenas 188. Pero quizás la razón que impide que Hillary sea hoy, a nueve días de la cita en las urnas, la favorita indiscutible es que, a pesar de ser “muy inteligente”, tiene una pésima valoración entre los estadounidenses. Una reciente encuesta deThe Washington Postreveló que la mayoría de electores percibe tanto en el republicano Donald Trump como en Clinton una ausencia de valores morales firmes. Sin embargo, a Clinton le va peor: su valoración es más baja: solo un 31 % cree que es honesta, mientras que el 66 % dice que no lo es. De nada parece servir que todos los periódicos y revistas le hayan endosado su voto, que Hollywood entero la respalde y que hasta líderes republicanos hayan dicho que Donald Trump no puede llegar a la presidencia de EE. UU.

Las revelaciones del FBI. Sus vínculos con Wall Street, sus correos electrónicos desaparecidos y su supuesta responsabilidad en fallos de seguridad que contribuyeron al ataque del consulado de Estados Unidos en Bengasi (Libia) parecen ser otras razones para el misterio que rodea el rechazo a Clinton. Después del escándalo de abuso sexual de Trump, Hillary se había desprendido un poco de esas sombras. Gracias al masivo apoyo que recibió en los últimos días de mujeres —que tampoco la quieren, pero que la ven como el mal menor frente a Trump—, subió siete puntos en las encuestas. El mejor momento de su campaña, sin duda, pues nunca le sacó más de 4 puntos de ventaja a Trump. No obstante, luego de que el FBI reveló que reabriría una investigación en contra de Clinton por el uso de un servidor privado cuando era Secretaria de Estado, la candidata cayó estrepitosamente en las encuestas. El oxígeno que necesitaba en la recta final lo recibió del director del FBI, James Comey, republicano, quien había criticado en julio el manejo de Clinton de información delicada en sus correos electrónicos, pero que no halló méritos para presentar cargos en su contra. Una bomba.

Según el diarioThe New York Times, el FBI reabrió la investigación tras hallar correos en un ordenador portátil de la principal asesora de Clinton, a quien considera su “segunda hija”, Huma Abedin, y su exmarido Anthony Weiner, de quien se separó al verse envuelto en una investigación por enviar mensajes con contenido sexual a una menor. Hoy, Clinton sólo le lleva un punto de ventaja a Donald Trump, que aprovecha el momento para revivir una frase que lo hizo famoso entre sus seguidores: “Crooked Hillary” (Hillary, la corrupta). A nueve días de la elección, una encuesta deABC News/Washington Post, divulgada este domingo otorga una ventaja de apenas un punto porcentual a Clinton, del 46 % contra el 45 % para el candidato republicano. Y un dato peor: en Florida, un estado vital para tener chance de llegar a la Casa Blanca, Trump pasó al frente con el 46 % de las adhesiones contra el 42 % para Clinton. Aunque las mediciones siguen pronosticando una victoria de la demócrata, Trump sigue vivo, y con posibilidades.

Todo depende de lo que suceda hoy, pues, según varios medios, senadores demócratas escribieron una carta a Comey y a su jefa, la secretaría de Justicia, Loretta Lynch, pidiendo que aclaren, antes de la noche de este lunes, si los nuevos correos electrónicos son pertinentes para una nueva investigación. ¿Puede costarle a Clinton la presidencia este nuevo escándalo? De acuerdo con un sondeo deWashington Post-ABC News, 6 de cada 10 votantes dicen que la noticia de los correos no hará ninguna diferencia en su voto, mientras que poco más de 3 de cada 10 dicen que les hace menos probable apoyarla; el 2 % dice que es más probable que no la respalde como consecuencia de las revelaciones.

A pesar de la tormenta, modelos de predicción electoral en Estados Unidos (que reúnen todas las encuestas y promedian, sumando varios factores), Hillary Clinton es la favorita para ser presidenta. Explican que Trump se desplomó en septiembre, cuando sus posibilidades llegaron por debajo del 10 %. Pero hoy sus probabilidades están en el 12 %, un número que, advierten, hay que vigilar. “Es decir que, aunque las posibilidades son pocas, hay una ventana para que el magnate gane”. Y cabe recordar que en las primarias republicanas los números dieron como “imposible” que Trump se convirtiera en candidato presidencial... (Fuentes: Oficina del censo, Banco Mundial, Departamentos de Comercio, Trabajo, Salud, Instituto Pew Research Center). 

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