×

Warning

JUser: :_load: Unable to load user with ID: 328

El Nuevo Siglo. Imagen desfavorable del presidente santos llegó a 60%.

07.12.16 2

Ni el nobel de paz, ni el nuevo acuerdo con la guerrilla de las Farc, mejoran percepción de los ciudadanos frente al gobierno.

Contrario a quienes consideraban en el alto gobierno que el nuevo acuerdo de paz con las Farc y su refrendación por la vía legislativa iban a impulsar la imagen favorable del presidente Juan Manuel Santos, ocurrió todo lo contrario. Por lo menos así se desprende de la encuesta “Pulso País”, contratada porEl Tiempo yLa W radio, cuyos resultados fueron divulgados ayer. Según ese estudio de opinión pública, la imagen desfavorable del Presidente subió nueve puntos entre comienzos de octubre y la primera semana de diciembre. En la anterior encuesta, Santos tenía un 51% de imagen negativa y un 43 positiva. Ese sondeo fue realizado entre el 4 y 7 de octubre, es decir que los consultados ya sabían del triunfo del No en el plebiscito refrendario del proceso de paz que se llevó a cabo el 2 de octubre.

Es más, pese a la derrota electoral en las urnas, la imagen favorable de Santos a comienzos de octubre había subido, porque dos meses antes (julio) era de 31% y la desfavorabilidad estaba en un 64%. Es posible que esa recuperación, en la encuesta revelada a comienzos de octubre, se debiera a que para cuando se realizó la recolección de la información para la misma ya la ciudadanía sabía que los del No, encabezados por el expresidente Uribe, se habían mostrado dispuestos a un “diálogo nacional” con el Gobierno con el fin de buscar consensos para ajustar el denegado acuerdo de paz. Incluso, el mismo 5 de octubre se dio la sorpresiva reunión en la Casa de Nariño entre Santos y Uribe. Y a ello se suma que el último día de recolección de datos de esa encuesta -el viernes 7 de octubre- se anunciaba en horas de la madrugada desde Oslo (Noruega) que al Presidente colombiano le habían otorgado el Premio Nobel de Paz.

Razones de la caída. Sin embargo, ahora, en esta nueva entrega de la encuesta “Pulso País”, la imagen desfavorable de Santos pasa de 51% a 60% y la positiva cae de 43% a 33%.¿Por qué este bajonazo? Para responder ese interrogante es necesario repasar qué pasó en estos dos meses. Son tres los hechos más importantes en ese lapso. En primer lugar, el “diálogo nacional” entre los sectores del No y el Gobierno no resultó como se esperaba. El uribismo y compañía presentaron más de 400 propuestas de ajuste al acuerdo de paz que fue rechazado en las urnas, las mismas que el Gobierno recibió y compiló en 57 ejes temáticos para llevarlas a discusión en La Habana con el fin de renegociar el pacto de Cartagena, firmado el 26 de septiembre. Sin embargo, de manera sorpresiva el sábado 12 de noviembre Santos anunció, en pleno fin de semana festivo, que el nuevo acuerdo de paz con las Farc ya había sido firmado en La Habana por los jefes de ambas delegaciones, y que dicho texto no sólo era definitivo sino que la negociación se daba ya por cerrada. El anuncio sorprendió al uribismo y varios sectores del No que denunciaron, de un lado, que el Gobierno les había hecho ‘conejo’ porque había prometido que el nuevo acuerdo de paz se traería a Colombia para ser analizado por los ganadores del 2 de octubre. Y de otra parte, advirtieron que si bien hubo ajustes en algunos de los temas pedidos por la oposición, los asuntos más gruesos en materia de restricción efectiva de la libertad, justicia transicional y elegibilidad política no se reformaron a fondo.

El Gobierno replicó que, primero, nunca había prometido que el nuevo acuerdo de paz se sometería a revisión previa de los del No y, segundo, que sí se introdujeron muchas de las reformas que propuso la oposición pero que hubo temas en donde era imposible acceder a sus peticiones, como en cuanto a la elegibilidad política de los guerrilleros que sean condenados por delitos atroces y de lesa humanidad. Así las cosas, el “diálogo nacional” entre los del Sí y el No para buscar un gran acuerdo político para un nuevo acuerdo de paz, fracasó y lejos de generar consenso nacional aumentó la polarización. Pero la polémica no terminó ahí. Contrario a todo lo que había prometido Santos en los últimos cuatro años, el nuevo acuerdo de paz -firmado en el Teatro Colón en una sobria ceremonia- no fue llevado de nuevo a las urnas para que la ciudadanía votara a favor o en contra, como ocurrió el 2 de octubre y todo el país esperaba repetir frente al renegociado pacto.

De un momento a otro, en una maniobra jurídica y política inédita y tachada de ilegal e inconstitucional por múltiples sectores, el Gobierno y sus mayorías parlamentarias decidieron que mediante una mera proposición votada en las plenarias de Senado y Cámara se podía refrendar el acuerdo de paz y dar paso a la implementación, acudiendo incluso a tratar de revivir el ‘fast track’ legislativo. De esta forma, tanto el sector del No como otras instancias acusaron al Gobierno de un doble ‘conejo’ a la ciudadanía que se manifestó el 2 de octubre porque, de un lado, el ajuste al acuerdo de paz no fue a fondo y, de otro, se sustituyó sorpresivamente la democracia directa por la democracia indirecta.

Coletazo económico. De otro lado, en el campo económico se han presentado dos hechos con repercusión en la opinión pública en los últimos dos meses. De un lado, el DANE informó que el Producto Interno Bruto (PIB) apenas si creció un 1,2% en el tercer trimestre, lo que evidencia que la economía atraviesa por un difícil momento que la mayoría de las familias están sintiendo en carne propia. Y, aún más importante, en la tercera semana de octubre el Gobierno llevó al Congreso el proyecto de reforma tributaria estructural que, como toda iniciativa que busca crear impuestos, ampliar su base de pagadores o subir las tarifas de los ya existentes, ha tenido un muy mal recibo entre la opinión pública que, en tiempos de apretón económico en las familias, no entiende de urgencias para solventar déficits fiscales ni de la necesidad de tener una estructura tributaria más progresiva y equitativa. Aunque el grueso de la opinión pública no digiere al detalle la complejidad del proyecto tributario, es claro que sí sabe del impacto que tendrán en sus bolsillos temas como el aumento del IVA del 16 al 19%, para solo tomar un ejemplo.

¿Entonces? Visto todo lo anterior, queda claro que esas tres circunstancias ya anotadas han complicado no sólo la calificación gubernamental, sino también afectado la imagen del presidente Santos. Sería apenas ingenuo desconocer que si el “diálogo nacional” con los del No hubiera terminado en un gran consenso político alrededor del nuevo acuerdo de paz, entonces la imagen del Jefe de Estado no habría caído sino que, incluso, podría haber subido sustancialmente al superarse, después de cuatro años de polarización política, el ambiente de división que generaban las negociaciones con la guerrilla.

Es claro que así como a comienzos de octubre el “diálogo nacional” empujó al alza la imagen de Santos, la ruptura del mismo y el regreso al caldeado ambiente político de los últimos cuatro años, jugó en contra de la calificación presidencial, no sólo por el lado del acuerdo con las Farc, sino por el tira y afloje con el ELN, que nada que arranca. Hay gente que, más allá de estar a favor o en contra de las tratativas con la guerrilla, ya está cansada de que estos procesos no se finiquiten, para bien o para mal. A ello debe sumarse que la opinión pública pareciera estarle cobrando al Gobierno que por estar inmerso en la coyuntura del proceso de paz, descuida otros frentes como el económico, en donde no solo se ha seguido profundizando la desaceleración empresarial y productiva, sino que en medio de ello el Ejecutivo pretende subir impuestos que podrían afectar duramente a la clase media y trabajadora. La combinación de esos elementos explicaría las razones por las que la imagen de Santos, pese al Nobel de Paz o incluso a tener firmado un nuevo acuerdo de paz tras el fracaso electoral del 2 de octubre, lejos de subir, sigue en retroceso. 

Prev La República. IVA subió a 19% en comisiones económicas. Pasó reforma a Entidades Sin Ánimo de Lucro.
Next El Espectador. Ambiente enrarecido para la reforma tributaria. Una de las críticas va para el denominado “IVA social”.
publicidadsigtransweb
WhatsApp Image 2019 05 09 at 3.46.42 PM
video 2018