Balance de navidad!



Para el transporte colombiano tiene mucho de bueno el vencimiento de los plazos para que se firme un acuerdo de paz, nuestras miradas están puestas en la esperanza de lograr el final del conflicto del cual hemos sido víctimas, esperamos analizar el acuerdo para votar conjuntamente su refrendación. Buena  ha sido la labor frente al legislativo realizada por los gremios, desde el Plan Nacional de Desarrollo hasta lo que va de la ley de sanciones se ha podido incidir logrando que se incluyan artículos que apoyen la gestión empresarial en la prestación del servicio, lo mismo sucede con la labor regulatoria frente al ministerio de transporte aunque quisiéramos más celeridad y compromiso, ha sido bueno tener escenarios de concertación donde hemos expresado con independencia nuestros puntos de vista sobre los diversos temas del sector. Ante la baja de los precios del petróleo ha sido bueno tener poca variación del precio final de los combustibles, sin embargo seguiremos buscando la implementación de una nueva política en este tema. El cambio de visión frente a las soluciones que debía tener el transporte masivo y sus sistemas complementarios ha sido buena y tanto las autoridades locales como nacionales se armonizan hoy para lograr salvar estos sistemas y muy bueno por supuesto el avance en infraestructura que nos permite ir teniendo unas vías de alta calidad que nos ofrecen mayor seguridad y eficiencia en nuestra labor.

Esperamos que se mejore y sigue siendo lo malo la debilidad institucional para combatir la informalidad y la ilegalidad, que cada día aumenta en número y pulveriza las tarifas del transportador legal. Se ha avanzado en la realización de estudios que permiten fortalecer la acción ministerial pero muy malo que el ministerio no llegue con eficacia a los departamentos a través de sus territoriales, las cuales no tienen apoyo económico y de personal para cumplir bien su función. La interinidad de funcionarios en sus puestos de dirección es mala para una buena gestión. Malo que pase otro año sin soluciones a temas claves para el fortalecimiento del sector, como por ejemplo la política de reposición y chatarrización, la actualización de los pisos tarifarios, un buen aseguramiento con cobertura total, el desarrollo en temas educativos que apunten a formar nuevos conductores, la revisión en la tipología vehicular y sus condiciones de homologación.

Queremos resaltar y estaremos atentos al desarrollo de lo que puede pasar en el transporte individual tipo taxi porque si es  feo por llamarlo de alguna manera que al expedir un decreto donde se establece la posibilidad de existencia para el taxi de lujo inmediatamente la aplicación Uber encuentra en el congreso ambiente para un proyecto de ley que avale su ilegalidad. Muy feo que termine este país colocando la ley al servicio de la tecnología y condicione con ello la existencia institucional, empresarial y laboral de todo un sistema de transporte. Bienvenida la tecnología al servicio de la ley, al servicio del que opera siguiendo unas reglas de conducta formal, al servicio del ciudadano para acercarle la solución a sus necesidades de movilización, utilizando exclusivamente vehículos homologados para el servicio público de transporte.  Cuidado con abrir la puerta para que cualquiera que tenga un vehículo  particular pueda entrar  a competir ilegalmente con el transporte formal.

El balance es bueno, hay asuntos que llevamos tiempo buscando soluciones pero en Colombia estamos acostumbrados a que lleguen tarde. Seguiremos en nuestra tarea por lograrlas y por defender el desarrollo empresarial acompañado de normas y planes que faciliten la tarea y ayuden al crecimiento. Las esperanzas son muchas y si logramos tener un país en paz estamos seguros que el papel del transporte es vital en la construcción de una sociedad armónica y  movilizada con eficiencia.

Una navidad segura  llena de alegrías y reflexiones y un año nuevo prospero para todos .

 

Prev ¡A trabajar unidos!
Next Somos mejores cada día.
presidente
publicidadsigtransweb
publi2